Imaginemos el mapa de la república mexicana sin fronteras políticas por un segundo, observaríamos que en la gran extensión de territorios del occidente de Mexico existen dos ríos que alimentan los principales cauces: los sistemas Lerma y Santiago. En lo que hoy comprende Guanajuato estaríamos hablando del río Lerma como principal afluente, esta presencia de grandes cuerpos de agua ayudó al desarrollo de asentamientos en la región además de otras muchas ventajas medio ambientales para la proliferación de grupos agrícolas que eventualmente desbordarían en grandes asentamientos con arquitectura monumental y mayor complejidad.
Esta sociedad estuvo presente en la mayor parte de la historia registrada para la región ejemplo de ello es que sus primeros asentamientos son en el Preclásico tardío (400-100 a. C.) En este punto surgen los primeros grupos sedentarios agrícolas en Chupícuaro los cuales comienzan con un desarrollo característico e ininterrumpido de cerámica muy característica de la región, es por ello por lo que se considera que la competencia no fue un factor determinante en la economía y la región, a diferencia de la obsidiana con la cual es posible rastrear redes comerciales.
En la fase que conocemos como Clásico (200 d. C. -900 d. C) se da el mayor surgimiento de poblaciones, esto tal vez favorecido por los movimientos poblacionales característicos de la época, en un inicio la conformación de los asentamientos fue muy similar a la de sus contemporáneos como lo fueron Tecuhitlan en el actual estado de Jalisco, sin embargo, más tarde en la región al suroeste se desarrolla la tradición arquitectónica del patio hundido; de este tipo de arquitectura monumental se han identificado al menos diez en el estado, esto nos habla de una estratificación social que no se identificó en la fase mas temprana de Chupícuaro en el Preclásico, además se observan conformaciones arquitectónicas que nos hablan también del surgimiento de élites, como en los sitios de Plazuelas, Peralta, El Coporo, Cañada de la Virgen y Cerro Barajas, esta misma aparición de élites parece plausible pues según algunos investigadores el desplazamiento de algunos grupos al centro de Mexico tendrían influencia en los últimos momentos de Teotihuacán y la aparición de Tula.































